Las mañanas en varios centros educativos de La Romana han tomado un aire distinto desde que los estudiantes volvieron a pisar sus canchas recién renovadas. La energía con la que llegan a clase y la manera en que se apropian de esos espacios reflejan cuánto influyen las instalaciones dignas en su rutina académica y deportiva. Los propios maestros coinciden en que el cambio se siente desde la primera hora.
Tal como confirmaron directores, docentes y alumnos durante las consultas realizadas por el Instituto Nacional de Educación Física (Inefi), el remozamiento incluyó trabajos de pintura, instalación de tableros, aros y mallas nuevas, lo que devolvió vitalidad a las áreas deportivas del Liceo Profesor Ángel Osiris Osorio González, el Centro Educativo en Artes Fernando Ureña Rib y la Escuela Primaria Profesora Nery Cueto Belén de Delma.
En el Liceo Profesor Ángel Osiris Osorio González, su director, Eduardo Mesido Feliciano, resaltó que disponer de canchas adecuadas no solo permite organizar mejor las clases de Educación Física, sino que crea un ambiente más seguro para los estudiantes. Para planteles con matrícula creciente, disponer de espacios versátiles ayuda a distribuir actividades y fomentar la convivencia.
En el Centro Educativo en Artes Fernando Ureña Rib, el subdirector Eugenio de la Cruz explicó que la reparación de sus instalaciones llegó en un momento en que buscaban reforzar la práctica deportiva como complemento a la formación artística. Con la rehabilitación, los alumnos han mostrado mayor interés por organizar torneos internos y participar en eventos regionales.
La Escuela Primaria Profesora Nery Cueto Belén de Delma vive un proceso parecido. Su directora, Andrea Ramírez Polanco, afirmó que los niños están más animados y que el área renovada les permite introducir actividades lúdicas que antes no podían desarrollarse por falta de condiciones. En edades tempranas, ese tipo de estímulos influye directamente en la motivación escolar.
Las opiniones de los profesores de Educación Física fortalecen ese panorama. Kerly Arredondo señaló que ahora puede planificar clases más completas, integrando circuitos, juegos y evaluaciones que requieren una superficie uniforme. En escuelas públicas, donde a veces el recurso principal es la creatividad del maestro, contar con canchas adecuadas marca una diferencia notable.
Los técnicos Elvin Ozuna y Teddy Ruiz, del Centro Educativo en Artes Fernando Ureña Rib, coinciden en que la transformación ha impulsado la participación estudiantil en baloncesto, voleibol, futsal y hasta en el popular juego recreativo “Yun”, una actividad muy apreciada por los jóvenes de la zona. Esa variedad permite que más estudiantes encuentren una disciplina que les motive.
El entusiasmo también se refleja en las jugadoras Tania Silverio y Elianny Castro, figuras destacadas del equipo campeón en los XI Juegos Escolares Deportivos Nacionales San Francisco 2025. Ambas reconocen que practicar en espacios cuidados ayuda a elevar su nivel competitivo y a mantener hábitos de entrenamiento constantes.
En conjunto, los testimonios confirman cuánto aportan las inversiones en infraestructura escolar a la dinámica educativa. Espacios seguros, limpios y funcionales no solo permiten desarrollar el currículo, sino que fortalecen el sentido de pertenencia en cada comunidad estudiantil, un detalle que suele convertirse en motor para mejores resultados académicos y deportivos.








