El Gobierno dominicano acogió esta semana un hito diplomático al inaugurar la “Reunión Regional de los Observatorios Nacionales sobre Drogas Actualizaciones y nuevas perspectivas 2025”, por primera vez realizada en el país. El acto fue encabezado por el ministro de la Presidencia, José Ignacio Paliza, quien resaltó el valor estratégico del evento para combatir el tráfico de estupefacientes y fortalecer la gobernanza basada en el Estado de derecho.
Según un comunicado oficial del medio Presidencia, el encuentro, que se realiza del 18 al 20 de noviembre en la Escuela de Formación del Ministerio de Defensa (MIDE) en Santo Domingo, reúne delegados y expertos de 27 países del hemisferio. La actividad es organizada por la Comisión Interamericana para el Control del Abuso de Drogas (CICAD/OEA) junto al Consejo Nacional de Drogas (CND).
Desde su intervención, Paliza valoró la relevancia de este tipo de espacios para generar sinergias, propiciar el intercambio de conocimiento y robustecer la cooperación transnacional frente al fenómeno mundial de las drogas. Asimismo, subrayó que República Dominicana se ha consolidado como una de las naciones con avances más significativos en la aplicación del Estado de derecho, con resultados verificables en indicadores globales.
El combate al narcotráfico y a las redes criminales ligadas constituye una prioridad para el Gobierno dominicano. Según Paliza, los logros alcanzados en esta materia evidencian el compromiso estatal con la transparencia, la justicia y la seguridad ciudadana.
Por su parte, el presidente del CND, el sociólogo Alejandro de Jesús Abreu, resaltó que el hecho de acoger el encuentro técnico-político refleja la apuesta del Ejecutivo, liderado por el presidente Luis Abinader, por una política integral de drogas que sitúa la protección de la salud y la seguridad de las familias dominicanas en el centro. De Jesús Abreu puntualizó que la reunión representa una oportunidad valiosa para intercambiar investigaciones, análisis y “mejores prácticas” que contribuyan a perfeccionar los planes de prevención vigentes y edificar un sistema nacional antiadición que revierta el consumo y promueva la vida de los jóvenes.
La mesa de honor del acto estuvo conformada por Paliza; el ministro de Defensa, teniente general Carlos Antonio Fernández Onofre; Alejandro de Jesús Abreu; el viceministro para Asuntos Consulares y Migratorios del Ministerio de Relaciones Exteriores, Opinio Antonio Díaz Vargas; la directora del Observatorio Interamericano sobre Drogas (OID/CICAD), Marya Hynes; y el embajador de Italia en el país, Stefano Queirolo Palmas. También integraron la mesa el representante de la OEA en República Dominicana, Esteban de la Torre Ribadeneira; el ministro sin cartera, Deligne Ascención; el contralmirante Henry Abreu Vásquez, en representación del vicealmirante José Manuel Cabrera Ulloa, presidente de la Dirección Nacional de Control de Drogas (DNCD); y el director central de Prevención de la Policía Nacional, general Ernesto Rodríguez García.
En adición, el evento contó con la presencia de representantes de diversas instituciones relevantes: el Ministerio de Industria y Comercio; el Ministerio de Educación (MINERD); el Ministerio de Salud Pública (MSP); el Servicio Nacional de Salud (SNS); la Procuraduría General de la República (PGR); el Instituto Nacional de Ciencias Forenses (INACIF); la Oficina Nacional de Estadística (ONE); y el Instituto Dominicano de Evaluación e Investigación de la Calidad Educativa (IDEICE).
Las jornadas del 18 al 20 de noviembre se han diseñado con un enfoque estratégico para reforzar técnicamente los observatorios nacionales de drogas, mediante talleres especializados y metodologías de última generación en monitoreo y recopilación de datos. Este tipo de capacitaciones impulsa mejores diagnósticos, prevé ajustes a las políticas públicas y facilita que cada país pueda adaptar herramientas eficientes a su contexto local.
El hecho de que República Dominicana reciba esta cita hemisférica coloca al país en un rol de liderazgo regional frente al desafío global de la adicción. Invitar a casi tres decenas de gobiernos y expertos al mismo espacio físico y temporal permite afianzar redes, uniformar criterios y buscar soluciones compartidas frente a una problemática que no entiende fronteras.
Con esta inauguración se abre un nuevo capítulo en la cooperación internacional en materia de drogas, donde la acción conjunta, el conocimiento riguroso y la voluntad política se convierten en pilares esenciales para avanzar hacia comunidades más seguras y con menores niveles de consumo.








