Un temblor de notable magnitud se sintió esta madrugada en el sur de Italia, aunque sin generar daños materiales ni heridos. El movimiento sísmico, registrado a gran profundidad, sorprendió por la fuerza percibida en varias localidades, sin que ello afectara la integridad de construcciones ni personas.
Según EFE, el seísmo se produjo a las 00:03 hora local (23:03 GMT) en el mar Tirreno, frente a la isla de Capri, y fue calificado por el Instituto Nacional de Geofísica y Vulcanología (INGV) como «extremadamente profundo», a 414 kilómetros bajo la superficie. Esta localización por debajo de la corteza terrestre superior atenuó la energía sísmica y contribuyó a que los daños fueran inexistentes.
Como medida de precaución, la Red Ferroviaria Italiana (RFI) ralentizó la circulación en el nodo de Nápoles para inspeccionar las vías. Los retrasos alcanzaron hasta 100 minutos en trenes desde Salerno y la Estación Central de Nápoles, y 140 minutos en Roma Termini hacia el sur. Tras las revisiones, se confirmó que no se detectaron problemas estructurales, y la normalidad en el servicio ferroviario se recupera gradualmente.
Se trata del temblor más relevante en la zona desde 1978, cuando un evento de magnitud similar se registró a 392 kilómetros de profundidad. Este tipo de terremotos profundos, aunque perceptibles, rara vez causan daños graves, pero su seguimiento es clave para la prevención y la seguridad en las infraestructuras críticas del sur de Italia.








