La imagen de los primeros vehículos oficiales saliendo de La Victoria marcó el arranque de una transformación largamente esperada en el sistema penitenciario dominicano. Para muchos, este movimiento simboliza el fin de una era marcada por el hacinamiento y las limitaciones estructurales de un recinto que llevaba más de siete décadas operando por encima de sus capacidades.
Según deultimominuto, las autoridades activaron este miércoles el proceso de reubicación hacia el Centro de Corrección y Rehabilitación (CCR) Las Parras, una instalación concebida bajo un modelo completamente distinto al de la vieja penitenciaría. La iniciativa pretende sentar las bases de un sistema más humano, donde la seguridad conviva con oportunidades de formación y reinserción.
El titular de la DGSPC, Roberto Santana Sánchez, encabezó la supervisión de un operativo que demandó semanas de preparación logística. El traslado del primer grupo de internos 300 en total no solo involucra movilidad física, sino también la validación de expedientes, comportamientos, niveles académicos y habilidades laborales. Equipos multidisciplinarios fueron quienes determinaron, caso por caso, qué internos iniciarían esta primera fase.
Santana recordó que La Victoria nació en 1952 con capacidad para 1,700 personas, pero terminó albergando más de 9,300. Ese contraste, que durante años generó críticas de organismos de derechos humanos, se convirtió en el argumento más sólido para impulsar el cierre definitivo del penal. En sus palabras, la mudanza representa “un paso hacia la dignidad”, tanto para quienes cumplen condena como para el país que observa la transición.
La habilitación del CCR Las Parras avanzó luego de que el Ministerio de la Vivienda y Edificaciones concluyera la primera etapa, compuesta por dos cuadrantes para 2,400 internos. Tanto los equipos técnicos como el personal administrativo ya operan dentro del nuevo centro desde hace diez días, afinando procesos como parte de un piloto que busca asegurar el funcionamiento pleno del recinto.
El uso del Primer Catastro Penitenciario levantado por la Procuraduría General y la Oficina Nacional de Estadística permitió depurar expedientes y comprender mejor las características educativas y laborales de la población penal. Ese levantamiento se ha convertido en una herramienta clave para organizar la transición hacia el nuevo modelo de gestión carcelaria.
La DGSPC prevé continuar los traslados durante los próximos días hasta completar la capacidad inicial de esta etapa. Aunque todavía faltan tres cuadrantes por entregar, la institución asegura que el proceso avanza con el ritmo y la rigurosidad que amerita una reforma de esta magnitud. Especialistas en justicia y política pública consideran que la apuesta por Las Parras puede redefinir la manera en que República Dominicana concibe la rehabilitación.
Mientras el país observa, el cierre de La Victoria entra oficialmente en marcha, dejando atrás un símbolo de precariedad para dar paso a un proyecto que aspira a convertirse en referencia regional.








