El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, intensifica su conflicto con la Universidad de Harvard, reclamando una compensación de 1.000 millones de dólares en daños y perjuicios. La disputa surge después de que el Gobierno desistiera de solicitar 200 millones al centro académico para cerrar el contencioso.
Según informa EFE, Trump calificó de “completamente erróneo” un artículo del New York Times sobre Harvard y acusó a la universidad de difundir información falsa y adoptar posturas que él considera perjudiciales. En mensajes publicados en su red social Truth Social, el mandatario acusó a la institución de ser “fuertemente antisemita” y de ofrecer programas de capacitación laboral ineficaces, rechazados por su equipo.
La controversia tiene raíces en 2025, cuando la administración de Trump exigió a Harvard supervisar sus procesos de admisión, contratación y la orientación ideológica de estudiantes y personal. La universidad rechazó estas medidas, lo que llevó al congelamiento de más de 2.000 millones de dólares en fondos federales. Harvard respondió con una demanda, argumentando que los recortes afectaban programas críticos de investigación médica, científica y tecnológica.
Trump sostiene que el caso debería ser penal, no civil, y advirtió que Harvard deberá asumir las consecuencias de sus acciones. Además, intentó restringir la matrícula de estudiantes extranjeros, medida que fue bloqueada por la institución, manteniendo así el enfrentamiento abierto entre el presidente y uno de los centros educativos más prestigiosos del mundo.
El conflicto resalta tensiones sobre la financiación federal y la diversidad de ideas en universidades estadounidenses, un debate que continúa captando la atención pública y política.








