El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció que su viaje a China, previsto a finales de marzo, se retrasará aproximadamente un mes. La decisión responde a la escalada militar en Irán, que ha captado toda la atención del mandatario en estos momentos críticos.
Tal como informa EFE, Trump expresó a la prensa: «Debido a la guerra, quiero estar aquí. Siento que tengo que estar aquí. Así que hemos solicitado posponerlo un mes más o menos, y espero con interés estar con ellos. Tenemos una muy buena relación». La portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, ya había adelantado que el viaje podría retrasarse debido a la prioridad de la ofensiva estadounidense en Irán.
Durante el fin de semana, Trump señaló que su decisión dependería también de la disposición de Pekín para colaborar en garantizar la seguridad del estrecho de Ormuz, ruta estratégica para el transporte de petróleo bloqueada por Irán como represalia a los ataques de EE. UU. Sin embargo, el secretario del Tesoro, Scott Bessent, quien se reunió con representantes chinos en París para continuar las negociaciones comerciales, descartó que el aplazamiento estuviera ligado a desacuerdos sobre la situación en Ormuz.
China, por su parte, pidió evitar una escalada en la región y detener las acciones militares, sin confirmar si formará parte de la coalición internacional propuesta por Trump para escoltar buques. El Ministerio de Exteriores chino indicó que mantiene comunicación con Washington sobre el «posible» viaje, aunque no ha confirmado oficialmente la visita.
De concretarse, sería la segunda visita de Trump a China desde su primer mandato en 2017. Los encuentros entre ambos líderes se producen en un contexto de incertidumbre comercial, tras recientes decisiones del Tribunal Supremo estadounidense que limitaron el marco jurídico utilizado por la Administración Trump para imponer aranceles generalizados al país asiático.








