El rey Frederik X de Dinamarca se alista para iniciar una visita de tres días a Groenlandia, un viaje que busca reafirmar la presencia danesa en la isla ante las crecientes tensiones internacionales. La agenda incluye recorridos por Nuuk, Maniitsoq y Kangerlussuaq, con especial atención a instalaciones militares y estratégicas.
Como informa AFP, la visita coincide con un clima de incertidumbre tras las amenazas del expresidente estadounidense Donald Trump, quien ha sugerido en varias ocasiones la posibilidad de adquirir la isla ártica. Aunque ha moderado su retórica, la presión sobre Dinamarca y la Unión Europea persiste, motivando gestos diplomáticos y de apoyo a la autonomía groenlandesa.
El itinerario del monarca contempla un acercamiento a la población local y la inspección de centros clave para la defensa ártica danesa. La primera ministra Mette Frederiksen ha señalado que, pese a las declaraciones más recientes de Trump, la intención estadounidense de controlar Groenlandia sigue siendo una preocupación latente, especialmente por su relevancia estratégica frente a Rusia y China.
Paralelamente, se ha establecido un grupo de trabajo entre Estados Unidos, Dinamarca y Groenlandia para abordar asuntos de seguridad en el Ártico, aunque los detalles permanecen reservados. Analistas destacan que el viaje de Frederik X busca equilibrar la diplomacia con la proyección militar, mostrando que Dinamarca mantiene firme su soberanía sobre el territorio autónomo de 57.000 habitantes.
Con un Ártico en transformación por el deshielo y la competencia de superpotencias por recursos y rutas estratégicas, la visita real se interpreta como un mensaje claro Dinamarca está comprometida con la defensa de Groenlandia y la cooperación internacional en la región.








