Del 13 al 18 de julio, unidades panameñas y del Comando Sur de Estados Unidos pondrán a prueba su capacidad de reacción ante amenazas al Canal de Panamá y a otras infraestructuras críticas. El despliegue incluye dos helicópteros UH-60 Black Hawk y un CH-47 Chinook de la Fuerza de Tarea Conjunta Bravo (JTF-B), que realizarán inserciones con soga rápida, grúas de rescate y maniobras de embarque y desembarque en bases del Pacífico, el Caribe y Darién.
Según Infobae, el Servicio Nacional Aeronaval (Senan) subraya que la Fase I del ejercicio “Panamax Alfa 2025” se ejecutará “con pleno respeto a la soberanía” y en coordinación con la Policía Nacional y el Servicio Nacional de Fronteras, manteniendo el foco en la protección de la vía interoceánica y de instalaciones energéticas clave.
El entrenamiento llega apenas tres meses después de la Fase 0, efectuada entre marzo y abril, cuando JTF-B desplazó medio centenar de efectivos para calibrar protocolos de evacuación médica y operaciones de apoyo humanitario. Con esa base ya probada, la ronda de julio se centra en tácticas de respuesta táctica inmediata y en la interoperabilidad de comunicaciones.
Contexto histórico y estratégico
Desde la abolición del Ejército en 1990, Panamá delega su defensa en cuerpos policiales especializados. Los ejercicios multilaterales Panamax en agosto y Panamax Alfa a mitad de año se han vuelto rutina para garantizar que ningún actor hostil interrumpa las 14 000 travesías anuales que cruzan el istmo. La Autoridad del Canal recuerda que, aun con las restricciones por sequía, el tránsito diario volvió a 24 buques en enero de 2024, lejos de los 36 históricos, lo que subraya la necesidad de mantener la ruta libre de contingencias adicionales.
Debate por la presencia militar extranjera
La edición 2025 coincide con una controversia local un memorando de entendimiento bilateral que permitiría rotaciones temporales de personal estadounidense. Voces políticas y sociales lo ven incompatible con el Tratado de Neutralidad de 1977. El malestar creció cuando el expresidente Donald Trump insinuó en campaña que Washington debería “recuperar” el canal si Pekín gana terreno en la zona.
A la tensión se suma el acuerdo preliminar aún sin ratificar que otorgaría a barcos de guerra de EE. UU. paso preferencial y libre de peajes, revelado en abril por el Pentágono. El gobierno de José Raúl Mulino insiste en que cualquier convenio respetará la decisión panameña y que la ACP mantendrá el control operativo y tarifario.
Rivalidad de potencias y dudas sobre China
Expertos del IISS advierten que la pugna geopolítica por influencia en el istmo se intensifica a medida que China amplía su cartera de obras portuarias y logísticas en América Latina.Desde Washington, el CSIS alerta de que esas inversiones pueden ofrecer a Pekín acceso a datos sensibles y, a largo plazo, proyección naval.
Mientras tanto, Panamá navega un delicado equilibrio necesita inversión extranjera para modernizar puertos y afrontar los costos de mitigación de la sequía, pero no quiere poner en entredicho la neutralidad que sustenta la confianza global en la ruta.
Qué deja la Fase I
Además de afianzar procedimientos de búsqueda y rescate, las maniobras afinan el tiempo de respuesta ante incursiones irregulares piratería, sabotaje o drones no identificados que podrían detener el flujo comercial y afectar la seguridad energética hemisférica. El siguiente paso será la integración de resultados en el ejercicio Panamax de agosto, donde participarán más de 20 países.
En palabras del director del Senan, Juan Pino, la prioridad es “mantener el canal abierto, seguro y rentable para todos, sin ceder un ápice de soberanía”. Los vuelos rasantes de los Black Hawk sobre la selva darienita pueden resultar vistosos, pero el verdadero mensaje es más silencioso Panamá no puede permitirse improvisar la defensa de su arteria económica, y EE. UU. tampoco quiere perder de vista la llave que conecta sus costas atlántica y pacífica.
Con Panamax Alfa 2025 en marcha, ambos aliados reafirman que el istmo seguirá siendo, al menos por ahora, un corredor neutral pero férreamente vigilado.








