Durante años, la cañada de Los Peralejos fue una herida abierta para cientos de familias en Santo Domingo Oeste. Aguas contaminadas, malos olores y el riesgo constante de inundaciones marcaron la vida cotidiana de la zona. Esa realidad comenzó a cambiar con la entrega de los trabajos de saneamiento, una intervención que transforma de manera directa el entorno y la seguridad de la comunidad.
La obra fue ejecutada por la Corporación del Acueducto y Alcantarillado de Santo Domingo (Caasd) y entregada este fin de semana con la presencia del presidente Luis Abinader. Según informó la Presidencia, el proyecto cubre 1,430 metros lineales, con una inversión superior a los RD 23 millones, y beneficia de forma directa a más de 30,000 residentes de sectores aledaños.
El mandatario aprovechó el acto para reiterar que las obras públicas deben medirse por su impacto social y no únicamente por el monto invertido. En ese sentido, comparó el avance actual con gestiones anteriores, al señalar que mientras antes se intervinieron apenas cinco o seis kilómetros de cañadas en el Gran Santo Domingo, su gobierno ya ha saneado 19 kilómetros y proyecta superar los 30 antes de finalizar el año.
El saneamiento de Los Peralejos incide de forma directa en la calidad de vida de las familias, al reducir los riesgos durante lluvias intensas y mejorar las condiciones sanitarias y ambientales. Menos aguas residuales a cielo abierto implica menor exposición a enfermedades y un entorno más seguro para niños y adultos mayores.
Abinader explicó que estas intervenciones forman parte de un seguimiento constante que se realiza desde el Gabinete de Agua y Construcción, donde semanalmente se evalúa el avance de proyectos similares en distintos puntos del Gran Santo Domingo, incluyendo Santo Domingo Norte y zonas cercanas a la desembocadura del río Isabela.
Durante la actividad, el director general de la Caasd, Felipe “Fellito” Suberví, aseguró que la obra responde a la visión del gobierno de enfrentar problemas históricos con soluciones definitivas y humanas. Señaló que el proyecto devuelve dignidad a comunidades que por décadas convivieron con condiciones insalubres y peligrosas.
Suberví detalló que los trabajos incluyeron el encajonamiento de la cañada y la instalación de tuberías de hasta 60 pulgadas, garantizando un manejo más eficiente de las aguas residuales y pluviales. Indicó además que esta intervención se suma al programa de recuperación de cañadas que la Caasd ejecuta desde 2020, del cual ya se han entregado 19 kilómetros, mientras continúan obras en otros sectores.
Más allá de la infraestructura, el saneamiento abre la puerta a la recuperación de espacios públicos, áreas recreativas y zonas de esparcimiento, elementos clave para la cohesión social y el bienestar comunitario. Experiencias similares en la región muestran que este tipo de proyectos tiene un impacto directo en la salud pública y en la reducción de la vulnerabilidad ante eventos climáticos.
En Los Peralejos, esos cambios ya comienzan a sentirse. Menos temor cuando llueve, mejores condiciones sanitarias y la recuperación de espacios que durante años simbolizaron abandono. Son obras que, sin grandes discursos, terminan marcando una diferencia real en la vida diaria de la gente.








