Caracas, 12 de julio de 2025. Este sábado, el presidente venezolano Nicolás Maduro evocó al poeta chileno y Premio Nobel de Literatura 1971, Pablo Neruda, calificándolo de “gigante de las letras” y “militante de las causas justas” durante la conmemoración de su 121.º natalicio. El canciller Yván Gil añadió que la obra del autor de Veinte poemas de amor y una canción desesperada “profundizó en la sensibilidad latinoamericana y defendió la libertad y la dignidad de los pueblos”.
Según la agencia EFE, ambos funcionarios subrayaron la vigencia del mensaje nerudiano en las luchas sociales contemporáneas y destacaron su compromiso político como senador y militante comunista.
La efeméride llega mientras Chile retoma la investigación sobre las circunstancias de la muerte del poeta. En febrero de 2024, la Primera Sala de la Corte de Apelaciones de Santiago ordenó reabrir el caso al considerar que aún existen dudas razonables sobre si Neruda falleció por su cáncer de próstata avanzado o si fue envenenado en la Clínica Santa María pocos días después del golpe de Estado de 1973. El tribunal exigió nuevas pericias, incluidas pruebas toxicológicas que ya en 2023 habían detectado rastros de Clostridium botulinum en sus restos, una bacteria capaz de generar toxina letal.
Este giro judicial se suma a décadas de sospechas alimentadas por el testimonio de Manuel Araya, chofer y asistente personal de Neruda, quien aseguró que un supuesto médico del régimen de Augusto Pinochet le inyectó un compuesto en el abdomen horas antes de su muerte. La familia y el Partido Comunista chileno mantienen la hipótesis del asesinato, mientras que sectores académicos apelan a la falta de evidencia concluyente para sostener la versión oficial del cáncer.
Más allá de la controversia, la obra de Neruda sigue expandiéndose. Críticos como Harold Bloom lo sitúan en el canon central de la literatura occidental, y Gabriel García Márquez lo describió como “el mayor poeta del siglo XX en cualquier idioma”. Sus versos que van de la exaltación amorosa a la denuncia política continúan inspirando a movimientos sociales, lecturas públicas y proyectos educativos en toda Iberoamérica.
En Venezuela, el gobierno anunció actividades culturales durante toda la semana: recitales en la Casa de las Letras Andrés Bello, talleres de poesía en las misiones educativas y una muestra itinerante de primeras ediciones de Canto general. De igual modo, en Chile el Ministerio de las Culturas prepara un ciclo de foros sobre memoria histórica y libertad de expresión, aun pendiente de confirmación si la familia del poeta participará, dado que su atención está volcada en el proceso judicial.
Mientras los tribunales chilenos buscan respuestas definitivas, la pregunta persiste ¿murió Neruda por enfermedad o fue silenciado por su palabra inconforme? Lo cierto es que, a 121 años de su nacimiento, su voz resuena más viva que nunca en la geografía latinoamericana, recordándonos que la poesía como la justicia rara vez se da por vencida.








